Joaquin Gorreta, un lector del blog, nos envió un texto que consideramos importante para ser mejores personas. Este es el texto.

Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.
Cómo desarrollar inteligencia espiritual en la conduccion diaria

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente.

Cada vez que cedes el paso a un peatón o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.

Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.

Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.

El Universo es por naturaleza abundante, se creó para que todos nos beneficiáramos. Para que a mí me vayan bien las cosas, no es necesario que a ti te vayan mal, a no ser que tú insistas en que así sea, y ese sería tu problema. Aquello en lo que crees (tus convicciones) influye en tu percepción, es decir, define la manera en que ves las cosas. Y tu percepción también depende de tus intenciones, de aquello que realmente quieres conseguir.

Escasez y abundancia. La elección depende de la percepción

Por ejemplo: pretendes conquistar a la muchacha más bonita del instituto (esa es tu intención). Entonces empiezas a convencerte de que eres capaz de conseguirlo (esa es tu convicción). El resultado es que serás capaz de verte junto a esa chica, y a partir de ahí, todo te resultará más fácil (esa es tu percepción).

La abundancia es un derecho universal. El hambre y la miseria no combinan bien con la naturaleza. El sufrimiento es la manifestación de la falta de armonía con uno mismo y con las leyes del Universo. Hambre o abundancia, sufrimiento o felicidad, todo depende de la elección y la percepción de cada cual.

Lair Ribeiro, Los pies en el suelo y la cabeza en las estrellas

HABLAR es fácil pero CALLAR requiere prudencia y dominio.

El arte de Hablar y la virtud de callar

HABLAR oportunamente, es acierto.

HABLAR frente al enemigo, es civismo.

HABLAR ante la injusticia, es valentía.

HABLAR para rectificar, es un deber.

HABLAR para defender, es compasión.

HABLAR ante un dolor, es consolar.